Especial 2017
Ciudades innovadoras

FLORIANÓPOLIS: UN PARAÍSO TI (SOLO) PARA BRASIL

La Ihla da magia, como se conoce a Florianópolis, es un apodo que ya no solamente responde a la oferta de playa y sol que caracterizó a esta pequeña ciudad del sur de Brasil. Hoy la magia también corre por cuenta de un cluster tecnológico de reciente creación y de robusta articulación, el que se ha vuelto económicamente más importante que el turismo. Una historia de éxito, pero que solo se cuenta en portugués.

POR BARINIA MONTOYA, AméricaEconomía Intelligence

Cuando Peixe Urbano decidió cambiar su sede central desde Rio de Janeiro a Florianópolis, calcularon que la mudanza sería a fines de 2017. Diez meses antes de esa fecha, este retailer –la mayor plataforma de e-Commerce brasileña con 27 millones de usuarios– ya se encuentra plenamente operativo en la ciudad.

“El alcalde Gean Loureiro agilizó todo para nuestra venida, a tal punto que la adelantamos, pues nos permitieron empezar incluso sin tener el espacio físico definitivo, pues nos prestaron la sede de la Asociación Catarinense de Empresas de Tecnología (ACATE)”, dice Alex Tabor, CEO de Peixe Urbano.

Más allá de lo anecdótico, el episodio muestra la disposición de los distintos actores de la ciudad para concentrar la mayor cantidad de empresas y start ups ligadas a las tecnologías de la información (TI) en Brasil. "Queremos ser reconocidos como la capital brasileña de la innovación” dice el alcalde Loureiro, quien espera que este retailer genere al menos el 1,5% de la recaudación de la ciudad.

El logro es significativo, pues convencer a Peixe Urbano instaló a Florianópolis –una ciudad cuyo centro urbano se encuentra en una isla de 42 kilómetros de largo y 10 de ancho, con una población de 450 mil habitantes– como una carta seria para esta industria. Esto, en un entorno competitivo intenso, pues las TI brasileñas tienen múltiples opciones en otras ciudades, como la misma Rio de Janeiro, Sao Paulo, pero también Belo Horizonte y Porto Alegre, si es que lo que se busca es una menor escala. “Incidió en la decisión una convergencia de factores positivos como la excelente calidad de vida que se puede esperar de una pequeña ciudad en el Atlántico, una carga de impuestos de la ciudad 3 puntos porcentuales menor que Rio y por estar muy orientada al desarrollo tecnológico”, dice Tabor, quien espera crear 400 nuevos puestos de trabajo de aquí a cuatro años.

El Estado de Santa Catarina, del cual Florianópolis es capital, tiene más de 1.600 empresas de tecnología, con una facturación de más de US $ 300 millones por año, empleando a 16,8 mil trabajadores. Gran parte del sector está concentrado en Florianópolis (900 empresas), aunque también hay actividad en Blumenau y Joinville. La mayor recaudación anual de impuestos proviene de la tecnología (US $ 22 millones), muy por sobre el turismo (US $ 6 millones). “Esto representa un cambio total, el que se inició en 1984 cuando en la ciudad se instaló la primera incubadora de negocios; Celta, la que fue creada al amparo de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC)”, dice Daniel Leipnitz, presidente de ACATE.

Agriness es una de las empresas graduadas de Celta, que ejemplifica bien la vocación de Florianópolis de resolver problemas brasileños con mirada catarinense. Tradicionalmente la producción porcina de Brasil se manejaba de manera totalmente artesanal, pues los animales pertenecen a múltiples pequeñas granjas familiares. Frente a esto, los hermanos Guvert vieron la oportunidad de crear la plataforma S2, la que permite monitorear y trazar todas las etapas de la producción. “Mi hermano Everton vivió 45 días en una granja al interior de Santa Catarina para observar en terreno los problemas de los productores, lo que permitió que hoy manejemos más de 1,5 millones de cerdos, lo que nos hace tener el 80% del mercado brasileño, con más de 1.800 granjas. Además, trabajamos con los grandes productores de carne brasileña, como BRF y JBS”, dice Elton Guvert, cofundador de la firma.

Ejemplos como este hacen pensar a Endeavor Brasil que, después de Sao Paulo, Florianópolis es la ciudad más atractiva para desarrollar empresas tecnológicas, y la mejor en capital humano calificado (por ejemplo, hay 20 posgraduados en ciencia y tecnología por cada 100 empresas del área), conforme dice su Índice de Ciudades Emprendedoras 2016. Además, la capital catarinense es, después de Brasilia, la que tiene mayor puntuación en el Índice de Desarrollo Humano 2016, según la ONU.

El ecosistema Floripa

La vía SC40, que une la isla con el continente, es hoy el inicio de la denominada ruta de la innovación, pues conecta a través de un puente colgante la ciudad con los parques tecnológicos Alfa y Sapiens, los que albergan a una centena de empresas.

La gracia de Alfa es que se trata de un parque que refuerza la vocación TI de Florianópolis, pero Sapiens es tal vez todavía más interesante, pues apuesta a sectores innovadores no desarrollados por la ciudad: energías limpias, biotecnología, nanotecnología e industrias creativas. “Tenemos que dar un segundo impulso de innovación a la ciudad”, dice Carlos Alberto Schneider, uno de los mentores de la innovación de la ciudad, quien en los lejanos 80’ creó la Fundación de Referencia en Tecnologías Innovadoras CERTI, la cual tuvo y tiene el propósito de hacer de las TI la principal fuente de negocios de Florianópolis.

“Así como apoyamos a la incubadora Celta, la que fue clave para el desarrollo exitoso de la empresa de ingeniería mecánica WEG (hoy una multilatina), esperamos que Sapiens ayude con la creación de las empresas del futuro”, dice Schneider.

Un nuevo campo de juego para la innovación en Brasil está dado por la industria cosmética. Según la agencia de inteligencia de mercado Mintel, para 2019 el sector tendrá un crecimiento de 63% en el país, el que representa el 9,4% del consumo mundial, ocupando el primer lugar en desodorantes, productos solares y fragancias.

Al respecto, Nanovetores, una multilatina brasileña de origen catarinense, desarrolló nano cápsulas que mantienen por más tiempo los principios activos de productos naturales, biodegradables y con base acuosa. También la empresa desarrolló el material que permitió que G-baby creara una línea de ropa que protege a las embarazadas y sus bebés contra los mosquitos que transmiten zika, dengue y chikungunya.

“Hoy Florianópolis no es solo playa y sol, pero tampoco es solo tecnologías de la información, pues también hay otros sectores que son muy dinámicos”, dice Betina Giehl, directora de Nanovetores, la que logró triplicar sus ventas entre 2015 y 2016, en medio de la crisis económica brasileña.

Varios son los factores que ayudaron a construir el ecosistema innovador en la capital catarinense. Sin embargo, uno que aparece como particularmente importante es la capacidad de gobernanza y articulación del poder local. Para el profesor Jorge Lezana, chileno, y director del Grupo de Investigación en Innovación y Emprendimiento de la UFSC, “fue clave que la Constitución del Estado de Santa Catarina resolviera destinar el 2% de los recursos a la investigación científica y tecnológica, cuyo presupuesto se administra a través de la Fundación de Amparo a la Investigación e Innovación del Estado (FAPESP), la cual ha permitido que las universidades sean actores activos en materia de innovación”, dice.

En cuanto a financiamiento, a pesar de que la región sur de Brasil sólo concentra el 10% de las inversiones en venture capital y private equity de Brasil, la capital catarinense se lleva la mayor parte de dichos recursos, según Endeavor Brasil. En otras palabras, dinero no falta.

Para Marcelo Wolowsky, fundador de BzPlan, un venture capital florianopolitano especializado en empresas de base tecnológica con orientación B2B (business to business) con un capital de US $ 16 millones, “habrá recursos para cualquier proyecto que tenga un equipo con una fuerte capacidad de emprendimiento, un producto o servicio con mercado y potencial de escala, y una tecnología con un diferencial competitivo”, asegura.

Cata Company es una empresa de software y hardware que ejemplifica bien el tipo de empresas que se desarrollan en Florianópolis. El asunto es que en Brasil hay escasez de monedas metálicas, lo que afecta el comercio minorista, por lo que Cata Company –con el apoyo de BzPlan– creó Cata Moneda, una máquina que recoge el metálico y lo transforma en cupones de compra que pueden usarse en casi todos los comercios. Como resultado, el sistema ha capturado 120 millones de monedas a lo largo y ancho de Brasil, el 19% del material acuñado en 2016.

“Aumentamos nuestros ingresos en un 1.700% en el año 2015, el 2016 el crecimiento fue más ajustado: 350%, con una recaudación de más de US $ 12 millones, pero esperamos llegar a más de 450% en 2017”, dice Victor Levy, CEO de la empresa.

Ombligo brasileño

RD Summit, organizado por Resultados Digitales (RD), es un evento anual desarrollado en un espacio de 20 mil metros cuadrados en el que 120 speakers animan 73 horas de conversación relacionadas con el presente y el futuro de las TI, logrando ser además un espacio privilegiado de networking. Y si bien el evento se promociona como una instancia latinoamericana de discusión, lo cierto es que tanto los asistentes como los expositores son, en su abrumadora mayoría, brasileños. Sin ir más lejos, el sitio web del evento está exclusivamente en portugués.

Al respecto, André Siqueira, organizador del encuentro dice que, “nos hemos enfocado en el mercado brasileño, que para esta ciudad tan pequeña, es inmenso, pero trabajamos fuertemente la idea de salir de la región”. El año pasado cerca del 15% de los presentadores del certamen, fueron internacionales y este año la cifra pretende aumentar.

Para Levy, de Cata Moneda, el mercado brasileño es casi perfecto. “El tamaño del territorio, los grandes nichos en los mercados locales y una población joven, hambrienta de las nuevas tecnologías, conducen a un ecosistema atractivo y prometedor” sostiene, a la vez que justifica las escasas pretensiones de internacionalización. Y no es solo Cata Moneda, pues es frecuente escuchar de los emprendedores de Florianópolis que Brasil ya es una cumbre bastante alta.

“Es una debilidad el bajo interés del ecosistema en internacionalizarse, pero en la medida en que tenga éxito en Brasil, estoy seguro que el paso siguiente serán mercados internacionales”, dice Schneider.

De todas maneras no es que Florianópolis sea un ghetto brasileño. Algunas empresas ya están internacionalizadas, como WEG,o Agriness. Esta última gestiona más de 1,7 millones de matrices en el mundo, con presencia en México, Colombia, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Chile, Argentina, Uruguay, Portugal, Polonia y Francia, teniendo además el 50% del mercado argentino.

Si estas empresas lideran un proceso de internacionalización de Florianópolis, está por verse. Pero por ahora, este ecosistema tiene buena sazón brasileña. En palabras de Leandro Carioni, director ejecutivo de Fundación Certi, la ciudad “tiene la receta de una sabrosa feijoada: tenemos excelentes ideas que se amparan en muy buenas universidades, un gobierno sensible local que presta todo el apoyo, un creciente financiamiento cada vez más complejo, que permite su mejor cocción, y, el ingrediente más importante; cerca de dos mil startup innovadoras”.

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