Especial 2017
Ciudades innovadoras

BUENOS AIRES: TALENTO GLOBAL CULTIVADO EN CRISIS

La capital argentina ha sido golpeada innumerables veces por grandes colapsos políticos y económicos, y pese a que ya no tiene el garbo de ayer, desde los garajes de sus habitantes, ricos y pobres, surgen ideas particularmente creativas y disruptivas, que se piensan para mercados mucho más allá de la avenida 9 de julio.

POR BARINIA MONTOYA, AméricaEconomía Intelligence

Fresco, Batata, Capitán Beto, Monolito y Tita. Parecen personajes de historietas, pero no, la denominación corresponde a los ocho nano satélites lanzados por Satellogic, una compañía bonaerense de la industria aeroespacial. Juntos componen la constelación Aleph, la que apuesta a registrar qué pasa en cualquier punto de la tierra, reduciendo los tiempos de entrega de esas imágenes, de días, como pasa hoy, a cuestión de minutos.

Estos dispositivos –con menos de un metro de altura y con un peso de 35 kilos– “tienen un costo mil veces menor a los desarrollados por las agencias espaciales, y nos permitirá ofrecer a los sectores mundiales del agro, el petróleo, el medio ambiente, entre otros, información que hoy es carísima”, dice Emiliano Kargieman, de 41 años, quien fundó Satellogic en 2010, a los 34.

¿Por qué esos nombres?

“Remiten a cosas de la infancia, como juguetes, golosinas o canciones, y como hacemos nanotecnología, y nosotros disfrutamos esto, me pareció que eran buenos nombres”, dice Kargieman. “Algunos en la industria aeroespacial piensan que estamos jugando, y estamos jugando, porque pensamos diferente, pero lo hacemos en serio”, desafía.

Más allá del arresto creativo y lo simpático de la anécdota, Satellogic muestra cómo se vive la mejor innovación en Buenos Aires: creatividad, arrojo, tecnología y ojo en los negocios globales, pues Kargieman es un emprendedor en serie, de los cuales esta empresa –si tiene éxito– será tal vez su obra maestra.

Pero, Satellogic nunca se pensó para el mercado argentino. Aunque hoy el gobierno es más pro negocios con Mauricio Macri, en comparación con el estatismo asfixiante de Cristina Fernández, Argentina nunca será una taza de leche. Pese a ello, Buenos Aires sí puede ser la sede de una empresa con una apuesta tecnológica y global.

“Cada 15 años prendemos fuego a todo lo que tenemos y eso nos obliga a ser creativos e innovares cada vez, pero lo hacemos por necesidad”, dice el argentino Mariano Amartino, director de start ups de Microsoft para América Latina. “Y como Argentina es inestable, tenemos que pensar en salir de aquí y eso nos lleva a ser arrojados y planear desde un inicio negocios globales”, afirma.

Ahora, los argentinos no solo prenden fuego. Gracias a decisiones tomadas por sus abuelos, la ciudad de Buenos Aires cuenta hoy probablemente con la clase media más robusta y activa de América Latina, la que se formó gratis en todos los niveles educacionales. Esto hace no solamente que los taxistas porteños hablen y citen a Borges, sino que también nutren de talento un importante cluster de empresas de base tecnológica creadas por emprendedores. Estos vienen tratando de lograr los llamados unicornios (start ups únicas e inimitables que se transforman en grandes empresas luego de un crecimiento explosivo) desde el boom de las puntocom en los 90’, lo que fue un fenómeno casi exclusivamente argentino. “A diferencia de otros países latinoamericanos, te encuentras con emprendedores e inversionistas que no provienen de las elites. Te puedes encontrar, por ejemplo, con un capitalista ángel, que es un comerciante de El Once, que es un barrio comercial totalmente popular, a quien le ha ido bien vendiendo ropa, pero le interesa la tecnología”, dice Amartino.

Tecno porteñas

Cuando alguien en Buenos Aires quiere decir que en la ciudad sí se innova, necesariamente ejemplifica con Mercado Libre, la mayor empresa argentina por capitalización bursátil, pues ya superó a la petrolera YPF. Creada en el siglo XX (1999), es heredera del aprendizaje de la experiencia fallida de las puntocom. Liderada por Marcos Galperín, de 44 años, es además un dínamo del movimiento emprendedor porteño, en tanto busca mediante procesos de innovación abierta, estructurar un cluster de start ups proveedoras de soluciones para su plataforma de e-Commerce, que cuenta con más de 138 millones de usuarios en América Latina, y que hoy disputa el mercado mexicano palmo a palmo contra Amazon y Wal-mart.

“Mercado Libre ejerce liderazgo en los sistemas de innovación donde tiene grandes operaciones, pues su modelo es generoso y sustentable, permitiendo integración de muchos actores en su cadena de valor”, dice Rafael Hermida, country manager en Uruguay de la compañía.

Pero no es la única. También son referencias obligadas Despegar, OLX y Globant, las cuales están culturas corporativas proclives a la innovación, tanto puertas adentro, como puertas afuera.

Globant, por ejemplo, es una multilatina especializada en soluciones de software con operaciones en 13 países, incluidos Estados Unidos y algunos europeos y asiáticos, con ventas por US $ 258 millones en 2015 y 90% de ellas fuera de Argentina. Según Guibert Englebienne, chief tecnology officer de Globant y presidente de Endeavor Argentina, “la compañía que ha creado una cultura corporativa que promueve la colaboración y la creatividad digital para el desarrollo de ideas con potencial innovador”. Lo que hizo Globant fue una plataforma on line, starmeup.com, que canaliza lo anterior. “Nos salió tan bien que ahora la estamos comercializando hacia otras compañías”, dice Englebienne.

Según el alto ejecutivo, el éxito de Globant pasa por lograr el mayor potencial de cada uno de sus empleados. “Estamos expuestos a los mercados más meritocráticos del mundo, como Estados Unidos, lo que nos hace fuertemente competitivos”, asegura.

De este modo, compañías como éstas promueven la aparición de una pléyade de start ups que buscan su oportunidad. Según Gonzalo Costa, socio y fundador del venture capital NXTP Lab, quienes formaron estos unicornios, son personajes clave para el desarrollo futuro del ecosistema. “Se trata de gente con mucha experiencia, en torno a los 40 años, cuyo éxito motiva y orienta las decisiones de las generaciones más jóvenes. No se trata de figuras estáticas, sino de verdaderos mentores”, dice Costa.

Un buen ejemplo de lo anterior es Kaszek Venture, una venture capital formado por Nicolás Szekasy y Hernán Kazah, quienes fueran parte del equipo fundador de Mercado Libre y que hoy se dedican al financiamiento, consultoría y mentoría de una treintena de start ups en portafolio de Buenos Aires, Sao Paulo, Miami, Santiago, Montevideo, Sao José de los Campos, Ciudad de México y Curitiba. El tercer socio de Kaszek es Nico Berman, quien dice que “donde hubo casos de éxito, los ecosistemas prosperan, pues se producen círculos virtuosos, pues hay un efecto demostración por una parte, y por otra, hay quienes habiendo sido emprendedores exitosos, en vez de hacerse empresarios corporativos, luego retornan al sistema en la forma de inversionistas”.

Y, bajo este predicamento, “Buenos Aires corre con ventaja, pues cuenta con la primera generación de veteranos de la innovación”, dice Fernando Lelo Larrea, socio del venture capital mexicano ALLVP, y quien ha seguido de cerca el caso porteño.

Al menos las cifras de venture capital y private equity para la capital argentina parecen dar la razón a Lelo Larrea. En un ambiente en el que Argentina fue considerado paria del sistema financiero internacional, el capital de riesgo logró sortear algunas dificultades y en 2015 Buenos Aires captó US $ 256 millones, en instancias en que Bogotá solo alcanzó los US $ 55 millones, según datos de la Asociación Latinoamericana de Private Equity y Venture Capital (LAVCA, por su sigla en inglés).

Pese a que los ejemplos hasta ahora desarrollados dan la impresión de que el ecosistema porteño está inclinado fuertemente hacia informática y el e-Commerce, hay también una creciente presencia de start ups en el campo de la biotecnología, en especial en relación a la agricultura (ag-techs) y la farmacéutica. Después de todo, la Universidad de Buenos Aires ha creado facultades orientadas hacia las ciencias, contando incluso con tres premios Nobel.

Un buen ejemplo es Biosidus, una empresa biotecnológica de 27 años de vida, que últimamente, a través del desarrollo de animales transgénicos, ha logrado, por ejemplo, producir leche que no genera algunas alergias alimenticias o leche que es capaz de neutralizar rotavirus. “La industria biotecnológica lleva décadas de desarrollo y se puede esperar que sea una nueva fuente de innovación para Buenos Aires”, dice Marcelo Criscuolo, director científico de la compañía.

Graciela Ciccia, directora de innovación y desarrollo tecnológico de InSud, una multilatina biotecnológica que tiene presencia en más de 40 países, comparte la idea de Criscuolo. Sin embargo, advierte que cuando se habla de ciencias de la vida, suelen depositarse expectativas similares a las de las empresas digitales, pero “nuestros desarrollos son diferentes y tardan más tiempo en producirse, por lo que las condiciones de producción y financiamiento, también deben ser distintas”. Sin embargo, según Ciccia, esto no se comprende del todo, y por ejemplo, la ley de emprendedores, recientemente promulgada, y que facilita la creación de empresas, “es un importante avance, pero que no recoge las particularidades de los emprendimientos que pueden surgir de la ciencias de la vida”, dice.

Para Andy Freire, ministro de Modernización, Innovación y Tecnología del Gobierno de Buenos Aires, Argentina por primera vez en mucho tiempo está siendo un país amable con los privados, y en especial con los emprendedores. "No podía ser de otra manera, somos uno de los países del mundo con mayor tasa de emprendedores sobre la población económicamente activa”, dice Freire, parafraseando el estudio de Global Monitor Entrepreunership de 2015, el que señala que uno de cada diez porteños es un emprendedor y el 54% de estos cree que está abriendo un nuevo mercado.

Con este dato en la mano, Freire explica la política de la ciudad de crear distritos de innovación en ciudad capital: el tecnológico (con 268 empresas), el audiovisual (221) empresas, Artes (42) y Diseño (34). Entre los beneficios se encuentra las exenciones de impuestos y facilidades para obtener líneas de crédito del Banco Ciudad. La idea del gobierno porteño es, “transformar los distritos en un clúster donde se hagan sinergias entre empresas, emprendedores, universidades y el propio poder ejecutivo local”, dice Augusto Chesini, gerente de innovación y tecnología del gobierno de la ciudad.

Para Silvia Torres Carbonell, directora del Centro de Emprendimiento IAE de la Universidad Austral, la ciudad necesitaba un punto de encuentro para emprendedores, científicos, inversionistas y diseñadores de políticas públicas. “La innovación no es un accidente, y requiere incluso de condiciones físicas para que ocurra”, dice.

Iniciativas como esta hacen pensar a Gabriel Aramouni, director de la escuela de administración y negocios de la Universidad de San Andrés, que “hay un incipiente cambio de clima en el ambiente de los negocios y de la sociedad, con un marco favorable para el desarrollo de iniciativas innovadoras y una articulación que se está empezando a dar de manera orgánica”.

Kreatópolis: buscando el honor al nombre

Desde la fundación del Teatro Colón en 1857 que Buenos Aires es objeto de deseo de los latinoamericanos que quieren disfrutar de las obras artísticas más atractivas de su tiempo. Esto sigue siendo así, y Buenos Aires destaca por su amplia oferta cultural, en materia editorial, musical, y de artes vivas, cinematográficas y visuales.

Con ese acervo y fama, hoy la ciudad quiere hacerse un nombre en la llamada economía naranja, la que abarca todas las industrias creativas posibles, en las que el talento es el insumo principal, lo que incluye las artes ya mencionadas, pero también la moda, el diseño, los medios de comunicación y los video juegos.

Sí, los video juegos.

Etermax es la empresa creadora de las famosas aplicaciones Preguntados y Apalabrados (en sus versiones en español), las que permiten competir on line las versiones análogos de la trivia y el scrabble. En el caso de Preguntados, tiene 150 millones de usuarios activos y ha sido la aplicación más descargada durante dos meses seguidos en App Store, cuyo éxito se explica porque los usuarios pueden cargar preguntas y así se mantiene siempre fresco el contenido. Un hit creado totalmente en Buenos Aires “que fue llevado a cabo por la simple inquietud de generar juegos con sentido, que vayan más allá de ir matando gente por la pantalla”, dice Eric Tornquist, director de marketing de la empresa.

Y si bien es cierto que los negocios de las industrias creativas tienen una motivación extra económica, la motivación económica no puede estar de lado.

Es el caso de Fuerza Bruta, una compañía de danza que ofrece un espectáculo de alto impacto, que ha logrado crear un modelo de negocios similar a Cirque du Soleil, viajando por lugares de culturas muy distintas a la argentina, pese a lo cual logra conectar con múltiples públicos internacionales.

“Como no nos valemos de las palabras para comunicarnos, hemos creado una ventaja artística, pues es el danza la que habla”, dice Fernando Moya, director de Ozono, la productora a cargo de administrar Fuerza Bruta. “Esto nos ha llevado de pasar de ser un espectáculo de primer nivel, a ser también un muy buen negocio”, dice.

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