Excelentes 2011: Empresarios, Emprendedores y Ejecutivos ms destacadosde A. Latina

Hugo Sigman

Tiene química

Hugo Sigman, CEO de Grupo Insud

Es uno de los empresarios más diversificados y atípicos de argentina, presente en la industria farmacéutica, forestal, energética y en la producción cultural. Su sueño es derrotar el cáncer.

Hugo Sigman, el CEO del Grupo Insud, es un hombre multifacético. Su historia empezó en 1977, cuando este exiliado de la dictadura argentina se instaló en Barcelona. Allí formó la sociedad Chemo con su mujer, Silvia Gold. “Fuimos aprendiendo algo sobre administración y nunca abandonamos ese espíritu creativo y humanista aprendido en la universidad”, dice. Con el tiempo se incorporaron dos de sus tres hijos: Leandro y Lucas, quienes le aportaron “mejor organización” y una continuidad en “la tradición científica”.

A la hora de explicar la diversificación del grupo, Sigman señala que “hemos tenido la suerte, después de algunos años, de poder disponer de recursos generados por nuestras propias compañías que nos han permitido destinarlos a inquietudes que postergamos al inicio de nuestra actividad laboral”. Quizá esto fue lo que sucedió con la cultura. Sigman, de 77 años, integra el comité asesor del Museo de Bellas Artes. Tiene una editorial, Capital Intelectual, y una productora de películas, K & S Films, en cuyos proyectos trabajan los directores Carlos Sorín y el brasileño Walter Salles, con las actuaciones de Ricardo Darín y Gael García Bernal.

Durante algún tiempo ha sido uno de los empresarios más allegados a los Kirchner, cosa que no cambió con la muerte de Néstor. Algunos lo critican por ser el proveedor de la vacuna antigripal por diez años. Sin embargo, para ello tuvo que meterse la mano al bolsillo e invertir, en alianza con Novartis (cuya filial en Argentina es Biogénesis-Bagó, de la que el propio Sigman es accionista), US$ 60 millones para la construcción de una planta de producción de vacunas antigripales. La planta deberá estar operativa en 2014 y se estima que producirá 20 millones de dosis anuales.

El gran sueño de Sigman es terminar con el cáncer. Ha implementado varios programas, el más ambicioso de los cuales, iniciado hace diecisiete años, consiste en ocho vacunas terapéuticas y otros productos “que buscan cronificar el cáncer”. Ello para que los pacientes tengan una calidad de vida digna.

Hugo Sigman y su grupo no cesan de proyectar negocios: Chemo está presente en 29 países, llegó a tener 3.000 trabajadores y, por si eso fuera poco, hace cuatro años ingresó al negocio del gas natural; la maderera Pomera explota 23.000 hectáreas al año y ha plantado 4 millones de hectáreas de alta calidad genética. El año pasado compró Danzer Forestación, consolidándose como líder en el sector. “Los números son necesarios para que una empresa pueda arraigarse y crecer en el tiempo, pero no son todo”, dice Sigman. “Sin ideas, valores y profesionales de calidad y motivados los números no son suficientes”.