Cascadas, muestras de insectos, viveros de reptiles, verde por todos lados. Con la disponibilidad de un terreno de su familia, el empresario costarricense Felipe Koberg ideó la posibilidad de hacer negocios sin alterar el ecosistema. El nombre de la iniciativa es el parque Veragua Rainforest.
Son 1.300 hectáreas de selva tropical en Costa Rica. Surgió de una idea del empresario en 2004 y, tras años de diseño, abrió sus puertas en julio de 2008. En 2011 contabilizó 50.000 visitantes y el plan para este año, según comenta Koberg, es una meta de crecimiento de 120%, principalmente en el segmento de estudiantes y jóvenes.
Este enfoque estudiantil está relacionado con el desarrollo de investigaciones que realiza el parque, con científicos que exploran su flora y fauna tropical. “Estoy convencido de que nuestro futuro como planeta depende de que adoptemos una visión verde”, agrega Koberg, actualmente director del proyecto, avaluado en US$ 7 millones.
Pero las actividades de este empresario con conciencia global no se limitan al turismo. Actualmente Koberg prepara una franquicia regional en soluciones renovables y apoyo energético. “Me siento muy satisfecho con los avances que hemos logrado en esta ruta”, dice con orgullo. “Estoy seguro que cada vez veremos más proyectos innovadores en este tema”.
El tiempo y la selva están de su lado.