Excelentes 2011: Empresarios, Emprendedores y Ejecutivos ms destacadosde A. Latina

Enrique Pescarmona

Energía de familia

Enrique Pescarmona, Presidente de IMPSA

Este empresario argentino ha construido el mayor conglomerado latinoamericano de energía eólica.

Cuando Enrique Epaminondas Pescarmona, que tenía un taller metalúrgico y de autos en las afuera de Torino, Italia, acompañó a su hermana a casarse a Argentina, jamás pensó que con esa decisión estaba poniendo los cimientos de uno de los grupos económicos más importantes de ese país. Instalado en la provincia de Mendoza, fundó un taller metalúrgico dedicado al aprovisionamiento de la industria del vino.

Después de cien años, esos talleres son IMPSA y los dirige su nieto, el ingeniero Enrique Pescarmona. Con el eslogan “con la fuerza de la naturaleza”, IMPSA se ha dedicado en los últimos años al desarrollo y producción de energías limpias a partir de fuentes renovables, en especial la eólica. En diciembre pasado el grupo se transformó en el mayor productor de energía eólica de América Latina al poner en marcha un parque en Santa Catarina. Completó así nueve parques del mismo tipo en esa región del Brasil, con una inversión total de US$ 638 millones, y cinco más en Argentina, además de otros proyectos en proceso de avance para la generación de 3.400 MW.

IMPSA cuenta además con proyectos de energía hidroeléctrica, petróleo y gas, petroquímica y fertilizantes. Gracias a todos estos emprendimientos, entre el primer cuatrimestre de 2010 y el mismo período de 2011 la empresa facturó más de US$ 1.350 millones y está presente en 27 países.

El modelo empresarial de Pescarmona consiste en entregar responsabilidades a los miembros de su familia: su hermana, Liliana, y su hija, Sofía, son parte del directorio de IMPSA; su hijo Lucas es COO y su hijo Luis, CEO de IMPSA Wind. Sofía además dirige la Bodega Lagarde (una de las viñas que el New York Times eligió entre los diez mejores vinos de menos de diez dólares). Para Bernardo Beling (miembro del directorio del grupo), este modelo es una gran ventaja: “Se favorece un rápido proceso en la toma de decisiones obviando así pesados procesos burocráticos”, dice.

Beling resalta su conocimiento y su visión del mundo, haciendo hincapié en que Pescarmona “predica con el ejemplo: trabaja como ninguno”.

Pescarmona es además un empresario sin pelos en la lengua. El año pasado se declaró, en un seminario, keynesiano. “La política va primero que la economía”, dijo, manifestándose de paso a favor de una empresa estatal que explote las riquezas mineras del país. Argentina es “una sociedad enferma. Alterada psicológicamente también, porque creemos que podemos jugar con reglas distintas a las que tiene el mundo”, haciendo una clara alusión a la política económica de Cristina Fernández.

Más que lo que puede llegar a facturar IMPSA, la gran pasión del ingeniero Pescarmona es trabajar en familia. Por el lado de sus hobbies, el vino continúa teniendo un lugar preponderante. Tanto así que Sofía lo ha catalogado como su “catador oficial”.