La estrella de los Juegos Panamericanos de Jalisco 2011 fue el Estadio Omnilife, casa de las Chivas Rayadas del Guadalajara y una de las mayores apuestas de Angélica Fuentes, la presidenta ejecutiva de Omnilife-Chivas. El estadio robó cámara al verse engalanado por los fuegos artificiales. Toda una reivindicación ante la lluvia de críticas que cayeron sobre la obra y su impulsora.
Pero Angélica Fuentes sabe lidiar con las adversidades. Creció en Juárez, ciudad fronteriza con EE.UU. y origen de la palabra femicidio. Fuentes empezó su carrera en una estación de servicio y venta de gasolina, propiedad de su familia. De ahí llevó el pequeño negocio a ser la empresa más importante de venta de combustible al menudeo en la región, ganándose el apodo de “La Reina del Gas”.
Durante los 20 años que estuvo al frente de Grupo Imperial (del cual hasta la fecha es accionista) ocupó varios cargos gremiales, incluyendo la presidencia de la Asociación Mexicana de Gas Natural.
Su vida dio un giro cuando Jorge Vergara la invitó a trabajar en Omnilife. Con las riendas de este grupo de distribución de suplementos alimentarios, Fuentes se consolidó como una de las mujeres más poderosas de México, un proceso que no estuvo exento de sobresaltos. Redujo la estructura de la empresa y llegó incluso a sustituir proveedores. En Guadalajara, una de las tres urbes más importantes del país, se le ve como un personaje polémico, sobre todo cuando asumió el proyecto de Jorge Vergara para construir un nuevo estadio para el Chivas. El equipo es el orgullo del estado y la tercera marca más importante del país, después de la Virgen de Guadalupe y la Selección Nacional.
Muchos dijeron que una mujer a cargo de un equipo era un sacrilegio, y que el estadio sería un desperdicio de dinero. Pero la visión de Angélica Fuentes iba más allá de lo deportivo. Para ella un estadio de esas magnitudes era una inversión publicitaria para la marca Omnilife, que recién vio frutos durante los pasados juegos panamericanos.
Otra faceta es su activismo por las mujeres y por su ciudad natal. En Omnilife lanzó un programa de capacitación enfocado a “empoderar” a las mujeres. Aunque reside con su esposo, Jorge Vergara, en Guadalajara, es evidente que buena parte de su corazón está en Juárez. Es parte de la Fundación Ponte Viva, dedicada a proteger a mujeres de esta conflictiva ciudad, e integra Plan Estratégico de Juárez, que busca mejorar la imagen y las condiciones culturales, sociales y económicas de la ciudad. Recién anunció la creación de un equipo de fútbol que jugará en la liga de ascenso del fútbol mexicano. Fuentes aspira a llevarlo a la primera división, algo que tarde o temprano logrará.