José Sergio Gabrielli cierra un ciclo de profundas transformaciones en Petrobras. Cuando llegó a la petrolera hace nueve años, primero al cargo de CFO, las ventas apenas superaban los US$ 14.000 millones. Después de seis años y siete meses como CEO, le dejará a su sucesora, Maria das Graças Foster, una facturación de más de US$ 90.000 millones y un portafolio de proyectos que ha cambiado la cara de la empresa.
Muchos consideraban a este PhD en economía como alguien demasiado académico para un cargo de semejante envergadura. Sin embargo, terminó siendo el ejecutivo que más tiempo ha ocupado el sillón de presidente de Petrobras.
El año pasado la petrolera fue reconocida como la marca más valiosa de América Latina por la agencia estadounidense de estudios de marketing Millward Brown. Ganó también el Platts Global Energy Awards como la “mejor compañía” y “productor del año” en el sector. El jurado destacó el desarrollo de tecnologías avanzadas para acelerar la entrada en producción de los pozos, y una tasa de éxito de perforación de un 90% en el año 2010. Eso, además de la ampliación y mejoramiento de las refinerías y sus estándares de seguridad del medio ambiente.
En una entrevista concedida a AméricaEconomía (“El profesor”, AméricaEconomía Nº 402), Gabrielli habló de la importancia de invertir en investigación y desarrollo tecnológico. Por este tipo de razones, Petrobras avanza “para ser una referencia mundial en biocombustibles”, dijo en aquella ocasión. Mientras dirigió la petrolera, Gabrielli les dio amplio impulso a las apuestas en esa área, especialmente en etanol.
En paralelo a impulsar la inversión en I&D y la exploración en aguas profundas, Gabrielli fue el arquitecto de la mayor IPO de la historia de América Latina. Petrobras recaudó US$ 70.000 millones en esa ocasión y haciendo de la Bolsa de São Paulo en la segunda mayor del mundo en términos de valor de mercado.
Pero su mayor triunfo fue la consolidación de Petrobras como líder mundial de exploración en aguas profundas. Sin esta experticia no hubiera sido posible alcanzar el extraordinario descubrimiento de reservas de crudo y gas en el pre-sal. El logro colocó a Petrobras como una de las principales promesas de la industria petrolera mundial.
Tanto así que, por primera vez, los indicadores financieros y bursátiles de la empresa comenzaron a acercarse a los de Texaco, Chevron y las grandes petroleras. Todo un logro considerando la caída de los márgenes del sector y la tendencia al alza en los costos debido a factores industriales y la acción de grupos de presión. Según una proyección de la Agencia Internacional de Energía, Brasil mostrará en 2016 el segundo mayor incremento de la producción de crudo fuera de la OPEP.